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En la pintura se usa la técnica del trampantojo, es decir ‘engañar al ojo’ con el entorno arquitectónico u otros efectos de perspectiva, para producir un efecto contrario al real. Hablamos de manipulación. En la actualidad hemos sido testigos de cómo la técnica estrella de la que bebe la desinformación es la manipulación de imágenes y fotografías, que tiene el objetivo de producir un choque instantáneo y generar sentimientos de indignación, rechazo y, en los casos más extremos, rabia.

La imagen es una de las protagonistas de nuestros días, hasta el punto, de que para cierto público ha sustituido el texto. Por lo que podríamos decir que la imagen desprende una serie de información que, en ocasiones, se tiene más en cuenta que la propia explicación textual.

Por ejemplo, hay una foto viralizada en las RRSS de un supuesto “inmigrante ilegal” en España que está orinando sobre el asiento de un tren.  Una imagen compartida más de 11 mil veces en Facebook con el texto: “Ésta es la cultura que nos traen los inmigrantes ilegales”. Pero, en la realidad, esta foto fue tomada en Estonia y no hay ninguna prueba que se trate de un “inmigrante ilegal”. En esto tipo de situaciones, hay que tener cuidado con las imágenes que son hechas para crear una sensación de choque. Estas son las fotos que más fácilmente se viralizan en las redes y que pueden engañar a los ojos menos entrenados.

Para terminar con el lastre de la desinformación es necesario concienciar a través de actos, donde se pueda aportar conocimiento y vías de información. Durante el confinamiento, en Kifkif organizamos una serie de actividades para nuestros usuarios debido a la circulación masiva de bulos que se alzó durante los meses de aislamiento. Esto generó en ansiedad, estrés o desesperación. Algunas de estas informaciones apuntaban al rechazo de solicitudes de asilo, supuestas ayudas económicas para refugiados donde se les pedía todo tipo de documentación –bancaria inclusive, cuando no eran ni páginas oficiales- o que habían abierto algunas oficinas de expedición de documentación o cambiado algunos criterios. Todo era falso. La incertidumbre y las dudas iban en aumento. Por ello, decidimos hacer una serie de directos y consultorios abiertos a través de las redes sociales, donde alguna persona del equipo aclaraba y desmentía estos bulos. Además, contamos con una profesional de Maldita.es que se encargó de explicar cómo identificar un bulo y qué hacer.

La manipulación de fotos puede ser tan simple como la inversión de la imagen o la manipulación completa con programas de edición. Esto siempre depende de cómo se contextualicen las cosas, porque un simple corte, o una inversión, puede marcar una gran diferencia en su interpretación.

Hay muchas técnicas para intentar percibir el origen de una imagen. El objetivo es que intentes buscar otras del contexto en cuestión, sea una imagen que no esté cortada, una imagen no manipulada digitalmente u otra perspectiva de la situación y, así, valorar si es real o fue trucada. La técnica más simple será ir a Google y buscar con la imagen en cuestión haciendo una búsqueda reversa y, con eso, podremos descubrir cuál es su origen. Pero, como este método es algo conocido y de un modo, sencillo de ser realizado, las posibles organizaciones/entidades interesadas en mover desinformación en las redes invierten las imágenes para que no sea tan fácilmente detectables. Entonces, si a través de una búsqueda inversa de imagen en Google no se consigue encontrar imágenes iguales o la imagen real, se puede siempre intentar colocar la imagen en modo espejo, de modo que podamos obtener una nueva versión de esa imagen y nuevamente buscarla.

Para búsquedas más detalladas, hay sitios como Yandex o TinEye, que sirven para descubrir fotos falsas, que presta la posibilidad de buscar por antigüedad y permite la comparación directa. O también aplicaciones de browser como RevEye, que hacen la búsqueda de manera automática.

Ejemplo de bulo: imagen manipulada.

En este bulo, se hace un ataque claro al periodismo y a los migrantes que intentan huir de las condiciones de sus países. Entonces, vamos a buscar esta imagen en los medios mencionados arriba e intentar dar con la verdad. Después de una búsqueda por los medios, encontramos en “Yandex” una imagen que parecía más larga, y que contenía más información visual. Pero, su tamaño era muy pequeño, y no se conseguía mirar con detalle bueno, entonces abrimos la imagen e intentamos buscar algo igual, pero con más definición.

Encontramos así una imagen con más definición, que demuestra que realmente no tiene nada que ver con la imagen presentada inicialmente. Con esta imagen podemos mirar que hay más océano y que realmente se trata de un naufragio real. En Yandex también nos redireccionan a sitios de noticias donde relatan la realidad de esta situación y lo que pasó, demostrando así la mentira y daño.

Así, con estas técnicas, podremos siempre descubrir la verdad por detrás de las situaciones, y si éstas han sido descontextualizadas. Hay que tener una mente libre de preconceptos e intentar siempre buscar los hechos reales.

Es el momento de, entre todos, luchar contra la amenaza silenciosa que supone la desinformación.

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Tránsito Combatir la desinformación (III): Manipulación de fotografías