Kifkif, Asociación de Migrantes y Refugiados LGTBI, muestra su rechazo absoluto al concepto de “acreditación” que introduce el borrador de la futura Ley Estatal Trans para las personas trans migrantes y solicitantes de protección internacional, que deberán probar que han sufrido persecución en sus países de origen para obtener el nombre sentido en el Registro Civil.

Es urgente que se aclare este punto de la ley al resultar profundamente preocupante la división que establece entre aquellas personas “nacionales o extranjeras con residencia legal en España” y las que no. La entidad defiende que es el momento de reclamar igualdad absoluta y real para todo el colectivo, con independencia del lugar de procedencia, para acceder a los derechos que recoge el texto.

El borrador llega tras meses de trabajo y mesas de reuniones en las que Kifkif ha estado presente para que se reflejara la realidad de las personas transmigrantes, cuando en la actualidad todavía existen países que acosan, persiguen y amenazan hasta con la muerte al colectivo trans. El hecho mismo de solicitar protección internacional y/o migrar ya es una forma de “acreditar” la persecución que enfrenta la persona en su país de origen, un punto que deja de lado el borrador de la Ley Estatal Trans.

Sobre este concepto, desde Kifkif se exige que se aclare este apartado para no repetir el mismo escenario del año 2007, en el que se establecían distintas categorías de derechos para las personas del colectivo. Es el momento de acabar con la discriminación múltiple que viven las personas trans solicitantes de asilo, migrantes y/o refugiadas.

España se encuentra en un momento crucial para lograr la igualdad real y la equiparación de derechos de todo el colectivo. En la actualidad, se calcula que el 80 % del colectivo trans se encuentra en situación de desempleo, una cifra que se eleva hasta casi el 90 % de las personas transmigrantes, según datos que manejamos a raíz de las atenciones, debido a la exclusión que se produce en las selecciones de personal en las ofertas de trabajo.

Consecuencia de ello es que casi la mitad del colectivo, en concreto el 48 % de las mujeres trans ejerzan o se hayan visto obligadas a ejercer la prostitución, lo que vuelve a casi duplicarse en el caso de las mujeres transmigrantes. Urge una Ley Estatal Trans efectiva que acabe con la exclusión social y que no establezca divisiones ni categorías de derechos.

El presidente de Kifkif, Samir Bargachi, ha asegurado que esta discriminación “entre nacionales y migrantes supone un agravio en el principio de igualdad dentro del colectivo”, olvidando años del trabajo que han ejecutado las entidades para lograr derechos humanos y universales “sin ningún tipo de distinción”.

Kifkif trabaja desde el año 2002 por la inclusión e integración social de las personas transmigrantes, ofreciendo servicios técnicos de intervención social, mediación intercultural, acompañamiento en salud, atención jurídica y psicológica y grupos de apoyo y socialización.

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ActualidadKifkif pide que se aclare la “acreditación” que introduce el borrador de Ley Trans para trans migrantes en el registro del nombre sentido