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Marcela y Amelia, pareja de lesbianas solicitantes de asilo en España, crearon la editorial Pequeño Pato Salvaje. Una aportaba su conocimiento en fotografía, y la otra ponía su devoción por la lectura, fue así como la pareja construyó esta editorial que trabaja los fotolibros, y que ha dado voz a autores del colectivo LGTBI silenciados en Perú.

El primer libro que publicó “este laboratorio editorial”, como les gusta a ellas llamar a Pequeño Pato Salvaje, fue ‘Coto de Caza, de Juan Yactayo Sono. “Nunca imaginamos que nos iba a costar tanto sacarlo”, recuerda Amelia. Por su parte, Marcela especifica que durante tres años estuvieron buscando fuentes de financiación, pero que el mayor obstáculo fue la censura. “La Biblioteca Nacional de Perú no nos dio el código ISBN”, explica Amelia, sobre la identificación imprescindible para poder registrar una obra. “Nos decían que el sexo entre hombres que aparece en la obra no era educativo para la sociedad…”, en referencia a la historia sexual que mantienen varios hombres. No obstante, no era la primera vez que se publicaba un fotolibro en su país, y mucho menos con contenido sexual.

“Después de aquello y todo lo vivido podemos decir que Pequeño se ha convertido en Adulto Pato Salvaje”, ríe Marcela, y es que la editorial ha ido creciendo y ya cuentan con la realización de actividades, presentaciones y talleres vinculados al ámbito cultural. Tres años después pudieron publicar la obra, que fue difundida y presentada en ruedas de prensa. Fue entonces cuando empezaron a aparecer los primeros termómetros de lo que ocultaba la institución peruana. “Nos despreciaron, recibimos insultos homófobos, amenazas… Una pesadilla.

Pensamos varias veces en tirar la toalla y echar el cierre. No queríamos que nuestras vidas corrieran peligro”, lamentan ambas. De hecho, Juan, a quien recuerdan como alguien “educado y afable”, fue entrevistado en una popular revista de entretenimiento de Perú para hablar de su obra. “Nos dijeron de todo a los tres”, zanja Amelia, que recuerda cómo fueron aquellos días. “Renunciamos a nuestro sueño de muchas maneras”, concluyen.

Vida de Plutón’: Más trabas administrativas

Tras la pesadilla de esos meses, decidieron hacer frente a las adversidades. “Hicimos piña y nos negamos a darles la razón y cerrar. Cogimos la editorial con más fuerza”, defiende Amelia. Y es que este momento de inflexión sirvió para dejar atrás las “5.000 trabas administrativas, boicots a notas de prensa, insultos y amenazas de muerte”. Creyeron que su proyecto era más necesario para hacer frente al silencio que se les intentaba imponer. “Suspendimos las ruedas de prensa y los actos públicos por precaución y trabajábamos más desde casa, no sabíamos lo que nos podíamos encontrar”, explican.

El segundo fotolibro, ‘Vida de Plutón’ de Amelia, salió con mayor brevedad. “Volvimos a la Biblioteca Nacional, que nos puso nuevas trabas. En ese momento, ya nos reíamos, porque nos conocían y nos ponían obstáculos de todo tipo. Con la segunda obra nos pusieron como excusa que la portada no era apropiada”, sobre la apariencia minimalista del fotolibro.

“La cosa es que tuvimos que inventarnos una portada, digo inventarnos porque fue creada sólo para registrar el libro”, y es que en su posterior difusión no existe el diseño presentado. Aún y así, tuvieron que ver como les recriminaban que lo que presentaban no era un libro, nuevos reproches a la temática, etc.

Pese a la cerrazón de Perú, ambas quedaron boquiabiertas cuando presentaron obras en distintas ferias del libro de Europa. “Nada que ver… Los lectores se interesaban y les parecían proyectos muy interesantes. Nos llamaban para colaboraciones, talleres, presentaciones, un sinfín de actividades”, recuerda Marcela. Pequeño Pato Salvaje dejó de silenciarse y las obras ya no tenía que pasar las viejas trabas.

‘Coto de Caza’, de Juan Yactayo Sono

Esta obra es un recorrido muy personal por lugares ilícitos de sexo homosexual en la ciudad de Lima, Perú. Se sumerge en una selección de fotografías, conversaciones y testimonios del autor, que crea una atmósfera de placer, oscuridad, miedo, tensión y soledad, que muestra el tránsito humano y sensible de un hombre joven explorando su propia sexualidad. Esta obra fue ganadora del Fondo de publicaciones de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo-AECID 2017.

‘Vida de Plutón’, de Luz Amelia Santana

Esta obra es el punto de partida de un viaje que transporta al lector a través de un universo de sensaciones emocionales inspiradas en la memoria, la duda y el miedo a la vida. Al igual que el planeta Plutón, que se mantuvo alejado y olvidado durante mucho tiempo hasta que una misión espacial llegó a él y descubrió su corazón. ‘Vida en Plutón’ representa el regreso de la autora hacia su propia historia, para recordar su corazón y no ocultarlo más.

En Kifkif trabajamos a diario para dar acogida y acompañamiento a las personas LGTBI solicitantes de asilo. Sólo en 2019, dimos un total de 3.228 atenciones. Lo que pone de manifiesto que todavía hay mucho camino por recorrer en la lucha por los derechos humanos.

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Tránsito Pequeño Pato Salvaje: La editorial de libros LGTBI que la homofobia no pudo silenciar